Un pianista repasa una pieza sin tocar el teclado y, al sentarse a tocarla de verdad, le sale mejor que si no hubiera hecho nada. En 1994, James Driskell, Carolyn Copper y Aidan Moran1 reunieron 35 estudios sobre esa clase de ensayo mental. El efecto es real, y a la vez más pequeño y más caprichoso de lo que promete la palabra "visualización".
01Los números del metaanálisis
Driskell, Copper y Moran juntaron 35 estudios controlados que comparaban practicar una tarea solo con la imaginación frente a no practicarla. El efecto medio fue sólido, de algo más de medio punto de desviación típica2, ni marginal ni espectacular. El moderador más claro fue el tipo de tarea. Cuanto más pensamiento exigía, comparar, ordenar, decidir, generar opciones, más ayudaba el ensayo mental. En tareas puramente físicas o de fuerza el beneficio era menor.
La combinación de práctica mental y física ganaba siempre a cualquiera de las dos por separado. Y el efecto tenía fecha de caducidad, se debilitaba cuanto más tiempo pasaba entre el ensayo mental y la prueba real. Por eso los autores recomendaban repasos cortos y frecuentes en lugar de una única sesión larga. También rendía más en quien ya tenía algo de experiencia en la tarea, porque su imagen mental del gesto correcto era más precisa.
| El ensayo mental rinde más | Rinde menos |
|---|---|
| En tareas con mucho pensamiento | En tareas de pura fuerza |
| Junto a práctica física | Solo, sin práctica real |
| Poco antes de la prueba | Con semanas de por medio |
| En quien ya tiene experiencia | En quien parte de cero |
02Por qué el cerebro saca algo de un movimiento que no ocurre
Cuando imaginas un movimiento con detalle se activa buena parte de la maquinaria que lo ejecutaría, la corteza premotora, el área motora suplementaria, el cerebelo, con menos intensidad y sin llegar a mover el músculo. <!-- verificar cita neuroimagen: literatura de imaginería motora, Jeannerod --> Cada repetición imaginada refuerza un poco el mismo circuito que usarías de verdad. En rehabilitación se aprovecha esto para que el mapa cortical del movimiento no se degrade durante semanas de escayola: el cuerpo está parado, el circuito no del todo.
La práctica mental tiene un efecto positivo y significativo sobre el rendimiento, y es más eficaz cuanto mayor es el componente cognitivo de la tarea.
Driskell, Copper y Moran (1994)
03Lo que 35 estudios de 1994 no pueden zanjar
En 2020, un equipo dirigido por Nicholas Toth rehízo el metaanálisis con los estudios de las tres décadas siguientes. La conclusión de fondo aguantó, el ensayo mental ayuda, pero con reparos. Muchos estudios antiguos no controlaban bien qué hacía el grupo "mental" durante ese rato, y es probable que algunos participantes practicaran también en físico a escondidas. Hay sesgo de publicación3, los resultados nulos se publican menos y eso empuja la media hacia arriba.
El efecto es además más frágil en gente sin experiencia previa, que es justo la que tiene una imagen mental más pobre del gesto que quiere aprender. Como herramienta, la visualización le sirve más a quien ya sabe algo y quiere pulirlo que a quien parte de cero. No sustituye al entrenamiento, lo complementa.
Antes de algo que ya sabes hacer y quieres que salga fino, dedica cinco o diez minutos a recorrerlo por dentro en primera persona y a ritmo real: lo que ves, lo que notas en las manos, el sonido del sitio. Mete también un contratiempo y cómo lo resuelves, porque ensayar solo el final feliz ayuda menos. Repártelo en sesiones cortas los días previos en vez de un atracón la víspera, que el efecto se enfría con el tiempo.

Psicólogo por la Universidad de Sevilla y fundador de La Inferencia. Cursa el Doble Máster en Psicología General Sanitaria y Neuropsicología.
Ver sus artículosReferencias
- Driskell, Copper y Moran (1994), Journal of Applied Psychology doi.org/10.1037/0021-9010.79.4.481
- Toth, A. J., McNeill, E., Hayes, K., Moran, A. P. y Campbell, M. (2020). Does mental practice still enhance performance? A 24 Year follow-up and meta-analytic replication and extension. Psychology of Sport and Exercise, 48, 101672. doi.org/10.1016/j.psychsport.2020.101672
