Regalaron una taza a la mitad de la clase, y de repente esa taza valía el doble

Unos estudiantes recibieron una taza al azar y, minutos después, pedían por ella el doble de lo que sus compañeros estaban dispuestos a pagar.

Miguel Noguer Escudero5 de octubre de 2026
4 min de lecturaSobre Kahneman, Knetsch y Thaler (1990)

En 1990, Daniel Kahneman, Jack Knetsch y Richard Thaler1 repartieron tazas de merchandising universitario a la mitad de los estudiantes de una clase, elegidos al azar, y dejaron a la otra mitad sin nada. Después organizaron un mercado real: quienes tenían taza podían venderla, quienes no la tenían podían comprarla, y todos debían indicar el precio mínimo o máximo al que estarían dispuestos a hacerlo. Según cualquier manual de economía clásica, el precio de venta y el de compra deberían converger alrededor del mismo valor. No fue lo que ocurrió.

01El precio se duplicó por el simple hecho de tenerla ya en la mano

Quienes ya poseían la taza pedían, de media, el doble de lo que los compradores potenciales estaban dispuestos a pagar por ella: unos 7 dólares para vender frente a poco más de 3 dólares para comprar, tratándose exactamente del mismo objeto, entregado minutos antes por puro azar. El único factor que había cambiado entre unos y otros era quién tenía la taza en las manos cuando empezó el experimento.

Pedían por venderla7 $
Ofrecían por comprarla3 $
02468 $
Figura 1.Precio medio por la misma taza según si el estudiante la tenía o no. Cifras redondeadas.

El resultado se replicó con distintos objetos (bolígrafos, entradas para eventos, chocolatinas) y siempre con el mismo patrón: en cuanto algo pasa a estar en posesión de alguien, aunque sea por un instante y de forma completamente arbitraria, esa persona empieza a valorarlo más de lo que lo valoraba justo antes de tenerlo.

02Por qué perder algo duele más de lo que alegra ganarlo

La explicación de los tres autores conecta con la teoría prospectiva2 que el propio Kahneman había desarrollado años antes junto a Amos Tversky: las pérdidas se sienten psicológicamente más intensas que las ganancias equivalentes. Desprenderse de la taza se procesa como una pérdida, mientras que no llegar a comprarla se procesa como una simple ganancia no obtenida, una categoría psicológica mucho menos dolorosa.

GanasPierdesCuánto lo notasganar 10 €perder 10 €
Figura 2.La curva de la teoría prospectiva: perder 10 € se nota bastante más que ganarlos. Esquema ilustrativo.

Esta asimetría explica por qué renunciar a algo que ya se tiene exige, en la mente de quien lo posee, una compensación mucho mayor que la que esa misma persona pagaría voluntariamente por obtenerlo desde cero. No es tacañería ni cálculo racional: es el mismo objeto valorado de dos formas distintas según de qué lado de la posesión se encuentre quien lo evalúa.

03Del laboratorio a las devoluciones y las negociaciones cotidianas

El efecto dotación3 explica por qué las políticas de "pruébalo 30 días gratis" funcionan tan bien comercialmente: una vez que el producto lleva un tiempo en casa del cliente, devolverlo empieza a sentirse como una pérdida, no como renunciar a algo que nunca tuvo de verdad. También explica por qué vender la propia casa o el propio coche suele generar expectativas de precio más altas que las que el mismo vendedor consideraría razonables comprando un objeto idéntico de otra persona.

SituaciónLo que te pasaQué preguntarte
Prueba de 30 díasDevolverlo se siente como perder algo¿Lo compraría hoy si no lo tuviera en casa?
Vender tu cochePides más de lo que pagarías por uno igual¿Cuánto daría yo por este mismo coche?
Una negociaciónCeder lo que ya tienes cuesta más de lo normal¿Me cuesta por lo que vale o por soltarlo?
Tabla 1.Dónde aparece el efecto dotación en el día a día.

En negociaciones de cualquier tipo, reconocer este sesgo en uno mismo y en la otra parte es una herramienta práctica: la resistencia a ceder algo que ya se posee suele ser más una cuestión de aversión a la pérdida que una evaluación fría de cuánto vale realmente ese algo en el mercado.

Para llevarte

La próxima vez que te cueste desprenderte de algo que ya posees (un objeto, una suscripción, incluso una idea propia en una reunión), pregúntate cuánto pagarías por comprarlo hoy desde cero si no lo tuvieras. Si la cifra es mucho menor que lo que pides por él, no es que valga eso: es el efecto dotación hablando por ti.

Escrito porMiguel Noguer Escudero

Psicólogo por la Universidad de Sevilla y fundador de La Inferencia. Cursa el Doble Máster en Psicología General Sanitaria y Neuropsicología.

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Referencias

  1. Kahneman, D., Knetsch, J. L. y Thaler, R. H. (1990). Experimental Tests of the Endowment Effect and the Coase Theorem. Journal of Political Economy, 98(6), 1325-1348. doi.org/10.1086/261737
  2. Kahneman, D. y Tversky, A. (1979). Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk. Econometrica, 47(2), 263-291. doi.org/10.2307/1914185
Si quieres ir a fondo

Esta idea es el capítulo 4.2 de El dinero, al descubierto

Lo que pasó al repetir el experimento, cuánto aguanta y cómo te lo hacen las tiendas con las devoluciones fáciles.

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El libro detrás del artículo

Todo lo que he aprendido con la psicología económica

Richard H. Thaler

Thaler, coautor del propio estudio de la taza, narra desde dentro cómo nació la economía conductual y por qué la aversión a la pérdida (la misma que explica el efecto dotación) cambió para siempre cómo se diseñan políticas públicas y productos.

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