El poder de «todavía»: cómo una palabra transforma el potencial de las personas

Elogiar a un niño por listo le hizo elegir tareas fáciles. Elogiarlo por su esfuerzo, las difíciles. Una sola frase cambió cómo leía el fracaso.

Miguel Noguer Escudero6 de abril de 2026
3 min de lecturaSobre Mueller y Dweck (1998)

En una escuela de Chicago, algunos estudiantes que suspendían una asignatura recibían en su expediente la calificación "Todavía no aprobado" en lugar del suspenso convencional. Carol Dweck quedó fascinada por esa práctica. Frente al suspenso ordinario (que dice "has fallado"), "todavía no" comunica algo radicalmente diferente: "estás en el camino, pero aún no has llegado". Esa distinción, aparentemente semántica, tiene consecuencias medibles en el rendimiento, la persistencia y el bienestar psicológico. Dweck había identificado décadas antes el mecanismo que explica por qué: la diferencia entre una mentalidad fija y una mentalidad de crecimiento1.

01El experimento que reveló dos formas radicalmente distintas de procesar el fracaso

Dweck y su equipo presentaron2 a niños de diez años problemas de matemáticas ligeramente por encima de su nivel. Después les dieron feedback de dos tipos: a un grupo les dijeron "eres muy inteligente para haber hecho esto tan bien" (alabanza de habilidad); al otro, "has trabajado muy duro para conseguir esto" (alabanza de esfuerzo). Luego les ofrecieron elegir entre dos tareas: una fácil y otra difícil. El 67% del grupo de habilidad eligió la fácil; el 92% del grupo de esfuerzo eligió la difícil.

Cuando ambos grupos enfrentaron problemas claramente demasiado difíciles para ellos, las diferencias se hicieron dramáticas. El grupo de habilidad atribuyó sus errores a falta de inteligencia, reportó menos disfrute y peor rendimiento posterior. El grupo de esfuerzo interpretó los mismos errores como señal de que necesitaban más estrategia o práctica, mantuvo el disfrute y mejoró su rendimiento. Una sola frase de feedback había activado dos marcos mentales completamente distintos para interpretar el desafío.

Elogio recibidoQué tarea eligió despuésAnte problemas demasiado difíciles
«Eres muy inteligente»El 67 % eligió la fácilCulpaba a su falta de inteligencia y rendía peor
«Has trabajado muy duro»El 92 % eligió la difícilBuscaba otra estrategia y mejoraba
Tabla 1.Dos elogios, dos maneras de leer el fracaso (Mueller y Dweck, 1998).

En una mentalidad fija, el esfuerzo es una mala noticia: si tienes que esforzarte, significa que no eres inteligente. En una mentalidad de crecimiento, el esfuerzo es lo que activa la inteligencia.

Carol Dweck, Mindset, 2006

02Mentalidad fija vs. mentalidad de crecimiento: lo que está en juego

Dweck definió la mentalidad fija3 como la creencia de que las capacidades intelectuales son atributos innatos y fijos (tienes o no tienes talento). La mentalidad de crecimiento es la creencia de que las capacidades se desarrollan a través del esfuerzo, las estrategias correctas y la ayuda de otros. No son tipos de personas sino estados psicológicos que pueden activarse según el contexto y el tipo de feedback recibido.

Las implicaciones son amplias. En el ámbito empresarial, Dweck analizó empleados de empresas con culturas de mentalidad fija y de crecimiento: los primeros reportaban más deshonestidad, más ocultación de errores y menos innovación, porque admitir un error equivalía a admitir una deficiencia innata. En el ámbito deportivo, los atletas con mentalidad de crecimiento usaban el fracaso como información; los de mentalidad fija, como veredicto. Y en las relaciones de pareja, quienes creían que la compatibilidad es innata abandonaban antes las relaciones difíciles que quienes creían que se construye.

Para llevarte

Durante esta semana, cuando cometas un error (en el trabajo, en una conversación, en una tarea física) añade la palabra "todavía" a tu evaluación. No "no sé hacerlo" sino "todavía no sé hacerlo". No es optimismo vacío: es redirigir la atención del veredicto al proceso. Dweck demostró que este cambio lingüístico mínimo modifica qué información procesas del fracaso y cuánto tiempo persistes antes de abandonar.

Escrito porMiguel Noguer Escudero

Psicólogo por la Universidad de Sevilla y fundador de La Inferencia. Cursa el Doble Máster en Psicología General Sanitaria y Neuropsicología.

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Referencias

  1. Mueller, C. M. y Dweck, C. S. (1998). Praise for intelligence can undermine children's motivation and performance. Journal of Personality and Social Psychology, 75(1), 33-52. doi.org/10.1037/0022-3514.75.1.33
  2. Dweck, C. S. (2006). Mindset: The New Psychology of Success. Random House.
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Mindset: La actitud del éxito

Carol S. Dweck

Dweck explica con más casos (empresa, deporte, pareja) el mismo hallazgo del experimento con niños de diez años: una sola frase de feedback puede activar una mentalidad fija o de crecimiento, y esa mentalidad decide cuánto persistes ante el fracaso.

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