Practicar algo casi no te hará mejorar, según la ciencia

La regla de las 10.000 horas salió de una media que Gladwell malinterpretó. Al juntar 88 estudios, la práctica explicaba mucho menos de lo prometido.

Miguel Noguer Escudero3 de agosto de 2026
4 min de lecturaSobre Macnamara, Hambrick y Oswald (2014)

En 2008, Malcolm Gladwell publicó Fuera de serie y convirtió una cifra en ley universal: hacen falta 10.000 horas de práctica para llegar a ser un experto en cualquier cosa. La citan entrenadores, profesores, padres agobiados con los deberes de sus hijos y cualquier artículo sobre productividad de los últimos quince años. El problema es que Gladwell malinterpretó el estudio en el que se basaba (sus propios autores lo han dicho en público), y cuando alguien reunió 88 estudios distintos para comprobar cuánto pesa de verdad la práctica, el resultado fue mucho más modesto de lo que la frase promete.

01Los violinistas de Berlín y el número que nadie comprobó

En 1993, Anders Ericsson, Ralf Krampe y Clemens Tesch-Römer estudiaron a violinistas de la Academia de Música de Berlín y encontraron que los del grupo de élite habían acumulado, de media, unas 10.000 horas de práctica hacia los veinte años. Era una media, no un mínimo ni una garantía. La mitad de esos violinistas de élite ni siquiera había llegado a esa cifra.

El propio Ericsson ha explicado después que el número 10.000 es prácticamente arbitrario, pegadizo, fácil de recordar, pero sin ningún corte real detrás. "No es solo cuestión de acumular horas", declaró tiempo después. "Si haces tu trabajo y simplemente repites cada vez más de lo mismo, no vas a mejorar". Gladwell pasó por alto justo esa distinción: Ericsson hablaba de práctica deliberada1 (ejercicios diseñados para forzarte justo por encima de tu nivel actual, con corrección inmediata), no de repetir la tarea sin más durante años. Es el mismo mecanismo por el que el tope de los 75.000 dólares al año se citó mal durante una década: la versión simple viaja mejor que el matiz.

0288 estudios después, la práctica explica mucho menos de lo que promete la frase

En 2014, Brooke Macnamara, David Hambrick y Frederick Oswald2 publicaron en Psychological Science un metaanálisis3 con 88 estudios sobre práctica deliberada y rendimiento, repartidos en cinco terrenos: videojuegos, música, deporte, educación y profesiones. Calcularon qué parte de la diferencia entre una persona y otra se explicaba de verdad por las horas de práctica acumuladas.

Los resultados variaban mucho según el terreno, y ninguno se acercaba a la idea de que la práctica lo explica casi todo. En videojuegos, la práctica explicaba el 26% de la diferencia entre jugadores. En música, el 21%. En deporte, el 18%. En educación, apenas el 4%. En profesiones (el terreno donde más gente querría creer que echarle horas te hace mejor) menos del 1%.

Videojuegos26 %
Música21 %
Deporte18 %
Educación4 %
Profesiones< 1 %
0102030 %
Figura 1.Parte de las diferencias de rendimiento entre personas que explican las horas de práctica (Macnamara, Hambrick y Oswald, 2014).

Dicho de otro modo: incluso en el mejor de los casos, la práctica explica poco más de una cuarta parte de por qué unas personas rinden mejor que otras. El resto depende de variables que ninguna charla motivacional suele mencionar.

La práctica deliberada es, sin duda, importante, pero no tan importante como han defendido quienes la proponen.

Brooke Macnamara, David Hambrick y Frederick Oswald, Psychological Science, 2014

03Entonces, ¿qué explica que unas personas mejoren más que otras?

Los propios autores del metaanálisis no dicen que practicar sea inútil. Dicen que se le ha atribuido un poder que los datos no respaldan. Y lo que sí funciona, dentro de ese margen del 18% al 26% en deporte, música y videojuegos, es la práctica deliberada de verdad: un objetivo ligeramente por encima de tu nivel actual, con una forma clara de saber en el momento si lo hiciste bien o mal. La repetición sin ese diseño no cuenta, por muchas horas que sume.

El resto de la diferencia entre personas incluye variables mucho menos motivacionales: la edad a la que empezaste, la genética, la calidad de los profesores o entrenadores a los que tuviste acceso, y el puro azar de haber empezado en el entorno adecuado en el momento adecuado. En profesiones, donde la práctica explica menos del 1%, la razón probable es que el propio puesto de trabajo cambia todo el tiempo. Las tareas de hoy no son las de dentro de cinco años, así que no hay una habilidad fija que tenga sentido acumular durante una década.

Para llevarte

Si llevas tiempo dándole vueltas a por qué "practicar más" no te está haciendo mejorar en algo concreto, la respuesta puede no ser que necesites más horas, sino un tipo de práctica distinto. Antes de apuntarte a echarle otras cien horas a esa habilidad, pregúntate: cada vez que practico, ¿me exige algo ligeramente por encima de lo que ya domino, con una forma clara de comprobar al momento si lo hice bien? Si la respuesta es no, estás acumulando horas, no práctica deliberada, y la mejora que esperas no va a llegar por mucho tiempo que le dediques.

Escrito porMiguel Noguer Escudero

Psicólogo por la Universidad de Sevilla y fundador de La Inferencia. Cursa el Doble Máster en Psicología General Sanitaria y Neuropsicología.

Ver sus artículos

Referencias

  1. Macnamara, B. N., Hambrick, D. Z. y Oswald, F. L. (2014). Deliberate Practice and Performance in Music, Games, Sports, Education, and Professions: A Meta-Analysis. Psychological Science, 25(8), 1608-1618. doi.org/10.1177/0956797614535810
  2. Ericsson, K. A., Krampe, R. T. y Tesch-Römer, C. (1993). The role of deliberate practice in the acquisition of expert performance. Psychological Review, 100(3), 363-406. doi.org/10.1037/0033-295X.100.3.363
Si quieres ir a fondo

Aprender, al descubierto

Cómo aprende de verdad tu cerebro, y por qué casi nadie estudia así: repasar, examinarte, mezclar y dejar que cueste.

En camino. Te avisamos el día que salga, nada más.
Un solo aviso. Al apuntarte aceptas la política de privacidad.
El libro detrás del artículo

Número uno

Anders Ericsson y Robert Pool

El propio Ericsson, autor del estudio original de los violinistas de Berlín que Gladwell malinterpretó, explica con detalle qué es realmente la práctica deliberada y por qué no todas las horas de práctica valen lo mismo.

Escúchalo gratis en AudibleGratis con la prueba de Audible. Enlace de afiliado.